Tras un largo periodo de pruebas, la conclusión es clara: la cargadora de ruedas eléctrica ha superado las expectativas tanto en materia de capacidad como en confort del operador y eficiencia del consumo.
«Volvo CE se puso en contacto con nosotros porque quería probar la máquina en un entorno con operaciones las 24 horas. Al principio, teníamos nuestras dudas sobre la capacidad de la batería y la carga, pero también queríamos saber más sobre las máquinas eléctricas antes de que llegara el nuevo ciclo de renovación de maquinaria, que es cada dos años», afirma Ole Reidar Warp, director de producción de Norgips.
La máquina ha sustituido una parte importante del consumo de gasóleo en la producción, donde una cargadora de ruedas convencional suele consumir entre 6 y 10 litros de gasóleo por hora.
Según Warp, el escepticismo se disipó rápidamente en cuanto la máquina entró en funcionamiento.
«Lo que más nos sorprendió fue lo fácil que en realidad resultó todo lo relacionado con la carga. Nunca hemos tenido que cambiar a una máquina diésel por habernos quedado sin batería. La máquina funciona muy bien al trabajar por lotes, cargando entre los ciclos de trabajo».
La Volvo CE L90 Electric se utilizó principalmente para alimentar la línea de producción con yeso en bruto, pero también para desplazar y cargar materiales, manipular residuos o retirar nieve. Los operadores destacaron especialmente los bajos niveles de ruido, la rápida respuesta del sistema hidráulico y el gran confort.
«Es más rápida y más silenciosa que la máquina diésel. Además, por la noche podemos trabajar más, ya que el nivel de ruido es mucho más bajo y, por tanto, no molesta tanto a los vecinos de la zona», afirma Warp.
Para Norgips, la fase de prueba de la máquina de construcción eléctrica supuso toda una revelación. La reducción de las emisiones, el ahorro en los costes de combustible y la mejora del entorno de trabajo convierten las cargadoras eléctricas en una opción atractiva para futuras inversiones.
«De hecho, varios de los operadores ya quieren seguir trabajando con la máquina eléctrica. Y eso dice mucho de la experiencia», concluye Warp.
Forma parte del Grupo Knauf. El grupo se ha fijado como objetivo reducir las emisiones en un 50 % a escala internacional de aquí a 2032. La empresa mantiene un compromiso continuo con la reducción de su huella de CO2 y considera la electrificación como una medida importante en este esfuerzo.