Minería a la vanguardia
Fuente: Spirit Magazine
Por Carol Cassidy
El negocio minero de la familia Barton comenzó en 1878 con la extracción de granate, un mineral conocido por su dureza y bordes afilados.
En aquella época, los mineros trabajaban con picos, palas y dinamita. «Se solía perforar a mano, cargar los barrenos con dinamita, encender la mecha... y correr», comenta Chuck Barton, director de operaciones. «Ahora todo es mucho más sofisticado. Disponemos de modelos 3D para comprender el yacimiento y acceder al granate con eficiencia».
Su tatarabuelo, el fundador de la empresa Henry Hudson Barton, comenzó su carrera trabajando en una joyería. El granate, una piedra preciosa de color rojo oscuro, era uno de los minerales que estudiaba. Más adelante, Barton se casó y entró a formar parte de una familia que gestionaba un negocio de papel de lija.
«En 1878, todo era de madera. Se necesitaba un abrasivo mejor para el papel de lija», explica Barton. «Mi tatarabuelo reflexionó sobre su experiencia con el granate, lo duro que era y el filo tan cortante de sus bordes».
Barton cuenta que su antepasado investigó y descubrió una buena fuente de granate en las montañas de Adirondack, en el estado de Nueva York. «Terminó comprando una montaña entera», afirma Barton.
Antiguamente, los trabajadores utilizaban caballos, carros y trineos de invierno para recoger y transportar el mineral de granate para su procesamiento. En la actualidad, operan sofisticadas máquinas de Volvo Construction Equipment para excavar, cargar y transportar un volumen de mineral de granate notablemente superior.
Chuck Barton y su equipo tomaron la decisión de invertir en máquinas Volvo con la ayuda de un vanguardista programa informático llamado Site Simulation. El jefe de producto de Volvo CE, Eric Yeomans, colaboró estrechamente con los empleados de Barton para elaborar el informe y la simulación asistidos por ordenador con gran nivel de detalle.
DATOS REALES
La simulación analiza datos específicos del lugar de trabajo y traza el terreno único de cada ubicación de trabajo. Los resultados incluyen animaciones representativas del emplazamiento e información sobre las máquinas propuestas para trabajar allí. Las animaciones se utilizan para mostrar los equipos en funcionamiento y los informes resultantes detallan información sobre los equipos, como tiempos de ciclo, consumo de combustible, costes operativos y de mantenimiento y necesidades futuras.
«En el caso de Barton, la simulación fue bastante compleja porque incluía cuatro pistas de transporte distintas con diferentes superficies, pendientes, inclinaciones, curvas e incluso baches. Utilizamos GPS para recopilar con precisión la información de las pistas de transporte», declaró Eric Yeomans. También se tuvo en cuenta información específica del emplazamiento, como límites de velocidad, turnos de trabajo, densidad de los materiales y otros
datos relevantes.
Tras analizar los datos, Kevin Fish, jefe de cantera de Barton, afirma que no dudó en recomendar las máquinas Volvo. «Nos aportó muchísima información», señala Fish. «Ayudó a demostrar cómo podíamos mejorar con los nuevos equipos Volvo en el entorno operativo actual, así como el potencial que podíamos alcanzar en el futuro».
La simulación generó estimaciones sobre cómo evolucionaría la explotación minera tanto a corto como a largo plazo.
Según Fish: «Los equipos satisfacen nuestras necesidades actuales (con un poco de capacidad adicional) y cumplirán nuestros objetivos de cara al futuro. Sin duda, Site Simulation desempeñó un papel fundamental en la toma de decisiones».
Jeffery Osborne, gestor territorial del concesionario de Volvo CE Vantage Equipment, afirma que Site Simulation le ayudó a mostrar a Barton cómo podían sacar el máximo partido a los dúmperes articulados. Osborne comenta que propuso a Barton los dúmperes articulados Volvo A40G Full Suspension porque se adaptan a las exigencias específicas de cualquier emplazamiento.
«En el dúmper con suspensión total de Volvo», señala Osborne, «el sistema Full Suspension es un sistema de nivelación activa: cada rueda dispone de un cilindro hidráulico conectado a un acumulador. Los cilindros hidráulicos elevan el dúmper y ajustan constantemente la suspensión a la carga útil. La presión en los cilindros se utiliza para controlar la carga útil mediante el sistema de pesaje a bordo. Cada rueda tiene su propio cilindro hidráulico individual y se mueve de manera independiente. La conducción es mucho más suave. Genera menos tensión en el dúmper, la cadena cinemática y, lo más importante, en el operador».

ALLANAR EL CAMINO
Colby Gage, operador en las instalaciones de Barton, afirma: «Antes teníamos viejos camiones de chasis rígido. No tenían suspensión y prácticamente te hacían saltar del asiento. Los dúmperes articulados Volvo son suaves y silenciosos en la cabina. Flotan y se ajustan solos mientras conduces. Te mantienes bien sujeto al asiento». Gage también ha manejado en la mina las excavadoras Volvo EC480E y EC700C. Destaca que tienen «un movimiento muy fluido, agradable y suave».
Osborne señala que una excavadora de gran tamaño era sin duda la máquina adecuada para cargar los dúmperes articulados. «Al volar la roca quedan materiales de gran tamaño que no caben en la trituradora», explica. «Pudimos demostrar que con la EC700C resultaba más fácil clasificar el material sobredimensionado y apartarlo».
Además de la suavidad de funcionamiento, hubo otros factores determinantes en la decisión de Barton de invertir en máquinas de Volvo CE. La financiación fue un aspecto fundamental.
Paul Voutrin, gestor financiero de distrito de Volvo Financial Services, ayudó a diseñar un contrato de arrendamiento adaptado a las necesidades específicas de Barton, con inclusión del mantenimiento y condiciones flexibles asociadas a las horas de uso. «Cada mes saben exactamente cuál es su coste, incluidos los intervalos de mantenimiento regulares. Todo está incluido en la cuota de arrendamiento. Es sencillo y les permite hacer previsiones con esa cifra».
Voutrin afirma que la financiación se ha vuelto más técnica debido a la evolución de las demandas del mercado y a una economía impredecible. Explica que las condiciones actuales «exigen oportunidades de arrendamiento más flexibles e ideas más creativas para adaptarse mejor a los clientes y ayudarles con sus adquisiciones».

TOMA DE DECISIONES
La seguridad fue otro factor crucial en la elección de los equipos por parte de Barton. «Siempre que adquieres un equipo móvil nuevo, obtienes la tecnología más reciente y, ya se trate de sistemas de retención, sistemas de advertencia o cámaras de marcha atrás, es una tecnología que, hay que reconocerlo, cuesta un poco más», apunta Barton. «Pero se trata de un vehículo más seguro para el operador y para las personas que lo rodean. En el caso de los equipos Volvo, las funciones de seguridad han sido absolutamente extraordinarias para nosotros».
Dado que la empresa cuenta con un firme compromiso medioambiental, Barton señala que la eficiencia de combustible y la calidad de las emisiones también se tuvieron en cuenta en la decisión. «No cabe duda de que estas máquinas Volvo contribuyen a nuestros objetivos medioambientales».
Barton prosigue: «La suma de todos estos factores dio lugar a una decisión que, al fin y al cabo, resultó un poco más sencilla de lo previsto. Volvo realmente marcó la diferencia. El programa de mantenimiento de Volvo con todas sus ventajas, el programa de financiación y su flexibilidad, el aspecto de la seguridad... los equipos Volvo resultaron claramente los ganadores».
Barton continúa extrayendo y procesando granate para abrasivos en los montes Adirondack. Con el paso del tiempo, la familia Barton ha ampliado el negocio para abarcar nuevos mercados, productos y aplicaciones. La empresa produce y distribuye granate principalmente para corte por chorro de agua y abrasivos de chorreado.
Barton afirma sentirse agradecido a su tatarabuelo por fundar el negocio familiar y desea honrar su memoria transmitiendo una empresa próspera a la siguiente generación. «Formar parte de este negocio es un motivo de gran orgullo», afirma Barton. «También supone una enorme responsabilidad garantizar que la empresa crezca al mismo ritmo que la familia. Creo que mi tatarabuelo se maravillaría al ver dónde está el negocio hoy en día y cómo han evolucionado los mercados y la tecnología. Creo que se sorprendería mucho con los logros de la empresa desde que la fundó hace 138 años».

Fotografías de Dan Bigelow