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Nos adentramos en las profundidades de la carretera submarina más larga del mundo

La reconstrucción de la autopista costera E39 no es solo el mayor proyecto de infraestructura realizado en Noruega, sino que además incluye el que será el tramo de carretera submarino más largo y profundo del mundo, el túnel Rogfast. Este innovador y apasionante proyecto es la octava entrega en la lista de megaproyectos de Volvo Construction Equipment (Volvo CE), y cuenta con una profundidad de hasta 392 metros por debajo del nivel del mar.

La reconstrucción integral de la E39 emplea nuevas técnicas de construcción de puentes y túneles que reducen a la mitad el tiempo del trayecto que recorre la costa occidental de Noruega. Además, es la estrella principal de una serie de películas que se han presentado hoy, y que dan protagonismo a las personas y las máquinas que hay detrás de este proyecto pionero.
 
Noruega es un país muy conocido por su impresionante línea costera, la cual se caracteriza por sus elevadas montañas y sus profundos fiordos. Sin embargo, este espectacular paisaje trae consigo un inconveniente. Actualmente, el trayecto de la autopista costera E39, que va desde la ciudad de Kristiansand en el sur hasta Trondheim en el norte, es de aproximadamente 21 horas. Por otro lado, se da la circunstancia de que alrededor de un tercio de los 5,3 millones de habitantes de Noruega viven cerca de esta vía y de que es una destacada ruta comercial para las empresas noruegas, ya que alrededor del 60% de los productos de exportación del país se producen en la costa oeste. Otro aspecto a tener en cuenta es que la E39 es un importante punto de acceso al resto de Europa, puesto que esta autovía comunica Noruega con Dinamarca. 
 
Y cuando el trabajo consiste en conducir por este tramo costero, como es el caso de Håvard Langåker, un conductor de camiones de Vassbakk & Stol, todo se complica. «Voy a recoger las piedras a la obra para trasladarlas a otras obras que necesitan material», indica Langåker. «Durante el trayecto, necesito esperar a los ferris, aguantar las colas para subirme, bregar con sus cancelaciones, por no hablar de las carreteras estrechas. Tenemos islas y fiordos con carreteras que bordean la costa. Es el camino más largo, no el más corto, por lo que se tarda bastante más tiempo». No obstante, esta situación está a punto de cambiar.

 

Este proyecto pionero a lo largo de la costa de Noruega persigue reducir a la mitad la duración de los trayectos.

La reconstruida ruta de la autopista costera E39 disminuirá el tiempo del trayecto entre Trondheim y Kristainsand de 20 a tan solo 11 horas, y tendrá un coste de 39 mil millones de dólares. Y el túnel Rogfast, que se espera que finalice en 2026, es una parte importante de esta mejora. Y es que está proyectado para ser el túnel de carretera submarina más largo y profundo del mundo, ya que medirá 27 kilómetros de longitud y alcanzará los 392 metros por debajo del nivel del mar en su punto más profundo.

Pero construir túneles a esta profundidad supone todo un desafío. La estructura incluirá la construcción de dos túneles separados destinados al tráfico, con el objetivo de que el viaje sea lo más seguro posible para los usuarios de la carretera. Asimismo, dispondrá de pasajes que conectan los dos túneles cada 250 metros, lo que permitirá una salida rápida y sencilla en caso de emergencia.

Volvo CE mostrará su labor en este proyecto vanguardista como parte de la última entrega de la premiada Lista de megaproyectos. Tiffany Cheng, directora global de Comunicaciones externas de Volvo CE, afirma: «Cuando esté finalizado, este túnel hará que la vida de las personas que viven y trabajan dentro y fuera de Noruega sea mucho más sencilla. En Volvo CE estamos orgullosísimos de participar en este impresionante proyecto y de haber contribuido a mejorar el acceso a este hermoso rincón del planeta».

Para obtener más información, visite la revista Spirit.

Imagen 1: Se construirá el túnel Rogfast a una profundidad que llegará a los 392 metros bajo el nivel del mar.
Imagen 2: Este proyecto pionero a lo largo de la costa de Noruega persigue reducir a la mitad la duración de los trayectos.